Qué podría significar no llamar al orden a los demás…

por Juan Pablo Anaya

“Moten y Harney [en el libro Los abajocomunes] también estudian qué podría significar el rechazar lo que ellos nombran como el “llamado al orden”. Qué podría significar, además, no llamar al orden a los demás, evitar la interpelación y la re-instanciación de la ley. Moten y Harney sugieren que cuando nos negamos a ello creamos disonancia, más importante que eso, permitimos que la disonancia continúe –cuando entramos en un salón y nos negamos a llamar al orden, estamos permitiendo al estudio continuar, un estudio disonante, tal vez, desorganizado, pero un estudio que precede a nuestro llamado y que continuará cuando abandonemos el salón. O, cuando escuchamos música, debemos rechazar la idea de que la música sucede sólo cuando el músico entra y toma su instrumento; la música es además lo que antecede a la ejecución y los sonidos que genera en la apreciación y la charla que sucede mientras tanto y a su alrededor; haciendola y amándola, estando en ella mientras se la escucha. Y entonces, cuando rechazamos el llamado al orden –el profesor que levanta el libro, el conductor de orquesta que levanta la batuta, la bocina pidiendo silencio, el estrangulador apretando el nudo– nos negamos al orden en términos de la distinción entre ruido y música, parloteo y conocimiento, dolor y verdad.” Jack Halberstam (traducción del inglés, Juan Pablo Anaya)

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