«Necesitamos (…) también volver a inocular con todos los asociados que fermentan, fomentan y fijan los nutrientes que necesitan las semillas para prosperar» Donna Haraway

por Juan Pablo Anaya

“Hoy” escribe Donna Haraway, “mi eslogan es: ‘¡Quédense/Permanezcan con el problema!’. Pero en todos estos nudos y especialmente ahora –dóndecuándosea ese potente y espacioso tiempolugar– necesitamos un tipo de sabiduría manchada y resistente. Siguiendo las instrucciones de especies compañeras de la miríada de reinos terranos en todos sus tiempo lugares, necesitamos volver a sembrar nuestras almas y nuestros mundos natales para poder florecer –otra vez, o quizás por primera vez– en un planeta vulnerable que aún no ha sido asesinado. (Todo lo que escribo sobre las especies compañeras está inspirado en «Unruly Edges: Mushrooms as Companion Species» de Anna Tsing. Sin las engañosas comodidades del excepcionalismo humano, Tsing consigue contar la historia del mundo desde el punto de vista de asociados fúngicos y, al mismo tiempo, reescribir El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado de Engels. El de Tsing es un relato de fabulación especulativa, un género SF crucial para la teoría feminista. Ambas compartimos una relación de inducción recíproca, ese proceso de configurar mundos ecológicos evolutivos y del desarrollo que es fundamental para todo devenir-con. Ver Gilbert y Epel, Ecological Developmental Biology.) Necesitamos no solo volver a sembrar, sino también volver a inocular con todos los asociados que fermentan, fomentan y fijan los nutrientes que necesitan las semillas para prosperar. La recuperación aún es posible, pero solo en alianzas multiespecies, por encima de las divisiones asesinas de naturaleza, cultura y tecnología y de organismo, lenguaje y máquina’ (Rose, Reports from a Wild Country, taught me that recuperation, not reconciliation or restoration, is what is needed and maybe just possible. I find many of the words that begin with re- useful, including resurgence and resilience. Post– is more of a problem). Eso me lo enseñó el cíborg feminista; los mundos humanimales de perros, pollos, tortugas y lobos me lo enseñaron; y, en un contrapunto fugado, fúngico y microbiano simbiogenético, me lo enseñan los árboles de acacia de África, las Américas, Australia y las islas del Pacífico, con su montón de asociados extendiéndose a lo largo de los taxones. Sembrar mundos significa extender la historia de las especies compañeras para incluir más de su incesante diversidad y su problema urgente.”

Haraway, Donna, Seguir con el problema. Generar parentesco en el Chthuluceno, pág. 182, traducción modificada.