Adán nomás no comprende

por Juan Pablo Anaya

“En la medida en que percibimos una ley que no comprendemos, la aprehendemos como una orden; Dios no tiene absolutamente nada prohibido, explica Spinoza, al sujeto Adán. Le revela una ley, a saber que la manzana se compone con una relación que excluye mi relación constituyente. Entonces es una ley de la naturaleza. Es exactamente como el arsénico. Adán no comprende nada de nada, y en lugar de tomarla por una ley, la toma como una prohibición de Dios. Entonces cuando tomo las cosas bajo la forma mandato-obediencia, en lugar de tomarlas como composiciones de relaciones, en ese momento me pongo a decir que Dios es como un padre”

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